Historia de la Cofradía

La Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz fue erigida como tal el 22 de septiembre de 1962 por el entonces obispo de León D. Luis Almancha, estableciéndose como sede canónica la Parroquia de San Marcelo.

Tal y como consta en el acta fundacional fueron catorce los hermanos fundadores: Eduardo de Paz Díez, Antonio Guerra García, José Mª Rodríguez Fernández, Mauricio Ruíz de Velasco, Emilio Álvarez-Prida Carrillo, Carlos de Paz Gutiérrez, Jesús Antonio Berjón Sáenz de Miera, Adriano de Paz Gutiérrez, José Luis Álvarez de la Riva, Eginio Guerra Valcarce, Ruperto de Lucio Alonso, Conde de Gavidia, Cesario Guerra García y Francisco de Cadenas Allende.

El 21 de noviembre del mismo año el que fuera primer Abad de la Cofradía y precursor de la misma D. Eduardo de Paz, envió el saluda a las cofradías y hermandades que por aquel entonces conformaban la Semana Santa leonesa, dando a conocer la constitución de una nueva Cofradía Penitencial en la ciudad.

Constituida principalmente por estudiantes y con escasos recursos económicos la Cofradía desfiló por primera vez en la extinta procesión del Pregón de 1963, y posteriormente, el Viernes Santo del mismo año vio la luz la primera procesión organizada por las Siete Palabras de Jesús en la Cruz. Aquella primera procesión donde no podían desfilar mujeres ni niños fue un pequeño cortejo formado por un solo paso, la imagen titular de la Cofradía que procesionó a ruedas.
Procesión en 1963
La Cofradía hizo gala de un carácter innovador desde su nacimiento, siendo el hábito uno de los temas más criticados por el resto de penitenciales; pero no sólo destacaron por la elección de la túnica, las Siete Palabras también marcó un punto de inflexión en la Semana Santa leonesa en cuanto a música se refiere. En 1969 la Cofradía estrenó una banda de cornetas y tambores que vino a sustituir a la banda de San Cayetano que había estado acompañando el desfile hasta entonces; por avatares del destino fue corta su duración al ser disuelta por decisión de la Junta de Seises tras la Semana Santa de 1975. Fue en 1988 cuando se formó el embrión de lo que actualmente es la banda de música de las Siete Palabras, siendo como consecuencia la primera formación de la ciudad en incorporar instrumentos de metal diferentes a los utilizados hasta el momento, como clarinetes, tubas y saxofones.

Otra de las señas de identidad de la Cofradía es la promesa de silencio, siendo la primera penitencial de León que lo contempla a nivel estatutario (art.58). Hasta tal punto se llevaba con rigurosidad esta promesa, que en los primeros años de vida de la Cofradía, ésta se giraba entera al toque seco de la carraca, volviéndose de espaldas a las filas del público en cada parada, intentado evitar así la ocasión de quebrar la promesa y como gesto penitencial. En la actualidad, dicho gesto ha sido abandonado, más por evitar malas interpretaciones y por la complejidad que hoy representaría, dada la mayor dimensión de la procesión, que por entenderlo como algo fuera de lugar. Queda, en todo caso, el compromiso personal públicamente manifestado de guardar silencio y compostura. No obstante, esta seña de identidad ha sido retomada en el año 2014 en el Via Crucis procesional que organiza la Cofradía en la noche del Miércoles Santo, favoreciendo de este modo el rezo de los hermanos.

Antes de las dos Estaciones de Penitencia que organiza la Cofradía (Via Crucis y Procesión), el Abad toma solemne promesa de silencio a los hermanos, con la siguiente fórmula:

Recordad, Hermanos, que acompañamos a nuestro Señor Jesucristo en el supremo trance de Su Pasión y Muerte. Que nuestra oración piadosa conforte su dolor y el más devoto silencio acompañe su paso.

-Hermanos de las Siete Palabras… ¿hacéis solemne promesa de silencio en…?-Si es así, que Dios os lo premie, y si no, os lo demande.

Antes de elevar el paso a hombrosEn cuanto a iconografía religiosa se refiere la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz ha sabido aumentar su patrimonio sin renunciar a la calidad ni a la fidelidad de los momentos de la Pasión de Nuestro Señor que ha querido representar. Atrás quedan aquellos años en los que el Santísimo Cristo de la Agonía procesionaba en solitario sobre una carroza a ruedas hasta que en 1993 fue elevado a hombros; y aquel esfuerzo titánico para encargar un nuevo paso al escultor Víctor de los Ríos, pero al que por dificultades económicas se vieron obligados a abandonar, y que finalmente la gubia de Ángel Estrada hizo realidad en una impresionante Segunda Palabra que vio la luz en 1964.

Ya en la década de los 90 la cofradía aumenta nuevamente su patrimonio con la adquisición de dos nuevos pasos. En 1994 vio la luz el grupo escultórico firmado por Hipólito Pérez Calvo y que representa la Tercera Palabra en la que destaca la pátina final de las figuras en color madera. La Cuarta Palabra, con un marcado carácter barroco, fue estrenada en la Semana Santa de 1998 obra del sevillano Jesús Iglesias Montero. La Quinta y la Sexta Palabra no tardaron demasiado en llegar, 2003 y 2008 respectivamente y ambas fueron talladas por otro sevillano, Manuel Martin Nieto.

Recientemente la cofradía ha celebrado su 50 aniversario, y a lo largo de todos esos años han sido muchas las colaboraciones que han surgido con otras penitenciales de la ciudad y de fuera de esta.

Sería difícil nombrar a todas y cada una de las cofradías que de algún modo u otro han ayudado a las Siete Palabras a escribir su historia y aunque sea de forma genérica queríamos tenerles presentes unidos por el dulce lazo de considerarnos hermanos en Cristo.

Procesión Extraordinaria