Solemne Vía Crucis Procesional.
Se celebra la noche de Miércoles Santo a partir de las 12, prolongándose hasta las 2:30 ó 3:00 de la madrugada. Salió a la calle por primera vez el año 1990 con una orientación de marcado contenido devocional y orante, que trasciende lo meramente procesional.
Se trata de un acto pionero en la Semana Santa de León, no sólo por el hecho de ser el primer vía crucis procesional organizado por una Cofradía en esas fechas sino, por su peculiar forma de desarrollarse, con el Cristo titular, sin trono, a hombros de cinco braceros; como única luz, en su discurrir por las calles del viejo León, los velones de cera de cientos de hermanos y como único sonido el marcado por la ronda de carraca, timbal, trompeta y fliscorno. Casi al finalizar, antes de que la carraca marque la última Estación, San Marcelo nos recibe con los sones de la Madrugá, interpretada magistralmente por nuestra banda de música.
Negro luto, roja sangre,
ateridas manos blancas,
el goteo de la cera
que va sembrando la plaza.
Furtivas lágrimas, rezos,
incienso, tambor, plegaria,
nuestro Cristo, sus braceros,
Dios… y la Madrugada.
Procesión de las Siete Palabras
Cada Viernes Santo por la tarde y con el silencio y seriedad que siempre han caracterizado a nuestra Cofradía en el desarrollo de todos sus actos penitenciales, discurre la procesión, con una cuidada uniformidad y una peculiar puesta en escena. Abriendo el cortejo, el piquete de caballería y tras la Cruz de guía y ciriales, la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero, que nos acompaña desde hace cuarenta años; a continuación se suceden pasos de misterio en andas a ruedas, hermanos, incensarios, escoltas, bandas, misterios portados por braceros, más hermanos, manolas, autoridades, el predicador del Sermón, hermanos de Cofradías de las Siete Palabras de otras ciudades de España y como cierre, al igual que sucede en el resto de procesiones de León, un representante de cada Cofradía o Hermandad de nuestra ciudad. Es importante reseñar la presencia en las filas de muchos niños, que desde corta edad, incluso antes de andar, se animan a dar testimonio de fe en su discurrir por las calles de León. La llegada a nuestra casa, San Marcelo, es un momento muy especial, en el que las distintas bandas rinden honores a los distintos Crucificados y a la llegada de nuestro Titular el Himno de España rompe en la noche leonesa y hace que un escalofrío recorra a los centenares de fieles presentes y que alguna lágrima se escape, convirtiéndose en un momento difícil de olvidar.
Recogiendo una centenaria tradición, de la que dan cuenta las más antiguas crónicas de nuestra Semana Santa, el templo parroquial de San Marcelo es testigo de la prédica solemne y sosegada del Sermón de las Siete Palabras, pieza de la más alta oratoria sacra que cada año, siguiendo un ritual que se remonta a la época fundacional, encomienda la Cofradía a algún destacado clérigo que une así su voz a los ecos remotos de quienes año tras año le precedieron en el encargo. Son las cinco de la tarde, y ante una Iglesia abarrotada de fieles, hermanos, autoridades y representantes del resto de las Cofradías leonesas, avanza el guión de la Primera Palabra y da comienzo el Sermón, que prologa la inminente salida procesional.
La culminación del proyecto iniciado a principios de los noventa introduciendo la sección de caballería en nuestras filas, tuvo lugar la mañana del Jueves Santo de 2005 cuando un grupo de doce jinetes junto a una Ronda (Carraca, timbal, trompeta y fliscorno) recorrió las calles de León realizando, en las plazas más emblemáticas del casco histórico y ante las distintas autoridades eclesiásticas y civiles, el Pregón de los actos que la Cofradía lleva a cabo el Viernes Santo: el Sermón de Las Siete Palabras y la posterior Procesión. Desde el primer año, la presentación del acto corre a cargo del Alcalde de León, normalmente desde el balcón del antiguo Consistorio, utilizando unas frases que, con un cuidado léxico, tratan de poner en situación a los asistentes:
Gentes de León …visitantes que acudís al amparo de su hospitalidad, atraídos por sus tradiciones y leyendas…
Ante mi, como Regidor de esta ciudad, han acudido los hermanos y hermanas de la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, solicitando autorización para llenar las calles y plazas con la voz regia de su proclama…
Que así sea. Que cada esquina se tiña del rojo sangre de sus túnicas y el luto que despliega el tremolar de sus capas. Que cada calle alfombre el paso solemne de sus jinetes y en cada plaza se multiplique el eco de su convocatoria…
El Pregón se centra en la lectura, por parte de uno de los jinetes, de un poema y a su término, la fórmula típica de pregonar:
Con Licencia del Excmo. Sr. Obispo de León, hago saber:
Que mañana a las cinco de la tarde, Viernes de la Cruz, ante las autoridades locales, Abades y representantes de las Cofradías de la Semana Santa de León, Hermanos y pueblo fiel en general, congregados en la Iglesia de San Marcelo, dará inicio, D.m. el Sermón de las Siete Palabras que pronunciará el Rvdo. … partiendo a continuación la Procesión.
Con esto la Cofradía ha querido recuperar una antigua tradición leonesa, ya recogida en el libro “Resumen de las políticas ceremonias” del Ayuntamiento de León de 1693.
La actividad de las Siete Palabras no sólo se centra en los días de la Semana Santa, sino que desarrolla varios actos, incluso de carácter lúdico, durante el resto del año. Normalmente se realizan dos excursiones al año para conocer más a fondo las costumbres, arte y tradiciones(incluso culinarias) de pueblos y ciudades de nuestro entorno, así como la visita a la exposición de las Edades del Hombre en la ciudad donde se celebre.
Estatutarias unas y tradicionales todas, celebramos las siguientes festividades: